Por una generación libre de caries (Parte I)

    Aunque muchos países han bajado significativamente su índice de caries, ésta enfermedad en España sigue siendo la causa más importante de pérdida de dientes en niños y adultos jóvenes. Por ello, desde nuestra clínica, queremos dar respuesta a algunos interrogantes al respecto, para que ayuden a mejorar nuestra salud dental.

    ¿Qué es la caries?

    La caries dental es la enfermedad infecto-contagiosa más común después del resfriado en la especie humana. Se caracteriza por una desmineralización de la superficie del diente debido al ataque ácido de bacterias que se adhieren a la superficie dental (placa bacteriana)

    ¿Cuál es el mecanismo por el cual se produce la caries?

    La caries es una enfermedad multifactorial en la que son necesarios varios elementos para que se produzca: Diente susceptible, placa bacteriana, dieta cariogénica (carbohidratos fermentables: azúcares y almidones) y por último, el tiempo. Los ácidos que generan los
    microorganismos cariogénicos de la placa bacteriana (streptococco mutans, lactobacillus, etc.) a partir del metabolismo de los carbohidratos, producen una disolución de la supericie dentaria. Es importante tener claros todos los factores que intervienenen la etiología de la caries dental, para lograr una prevención efectiva.

    ¿A qué edad es más frecuente?

    Puede producirse caries a cualquier edad, tanto en la dentición temporaria (dientes de leche), como en la definitiva. En los dientes de leche puede producirse la llamada caries del biberón, debido a la costumbre de permitir que los niños se lleven el biberón a la cama o de endulzar el chupete con miel. Las fosas y las isuras de los molares son especialmente propensas a afectarse de caries en la dentición permanente, mientras que en personas de edad avanzada es muy común la aparición de caries radiculares.

    ¿Cuáles son los síntomas de la caries dental?

    El síntoma inicial característico es una sensación dolorosa después de tomar alimentos fríos o dulces. A medida que la lesión progresa, se produce dolor con las bebidas y alimentos calientes y más tarde dolor espontáneo. Sin embargo, muchas veces no se producen síntomas, por lo cual es necesario recordar la importancia de las revisiones periódicas al odontólogo para una detección precoz.

    Dr. Carlos Patiño (artículo publicado en el diario La Opinión de Málaga)